miércoles, 22 de febrero de 2012

Introducción de "Las Sombras de la Triada"

¡Ay, ay, ay!
¡Qué alegría da terminar un libro! Aunque sé que queda el arduo trabajo de las revisiones y correcciones, cuando lo ves así, todo junto, bien formado, y con cada cosa en su sitio... ¡¡¡aaaayyy!!! ¡Qué ilusión da!
Y sé que muchos de los que habéis leído el primero tenéis ganas de leerlo ya, así que, para que la espera sea más agradable, voy a ir subiendo el principio del libro ^^
¡¡¡AVISO!!! Para los que no hayáis leído el primero entero, no os recomiendo leer lo que subiré de éste, porque os fastidiáis el primer libro.
"Las Sombras de la Triada" es la historia contada por Alejandro, espero que os guste.


La luz de la habitación se encendió de pronto, despertando de un sobresalto al niño que dormía en la cama. Algo iba mal, intuyó el pequeño, mientras observaba confuso a su alrededor. La presencia de un hombre muy alto, fornido, vestido todo de negro, de porte imponente e intimidante, no fue precisamente tranquilizadora, reafirmando su impresión de que algo malo ocurría.
-        Hola Alejandro, ¿sabes quién soy?-preguntó el hombre con voz potente y una extraña mirada de reconocimiento.
El niño movió horizontalmente la cabeza, aguardando con cierta opresión la respuesta.
-        Soy tu padre, y ahora tenemos que irnos.
-        ¿Dónde está mi madre?-quiso saber el pequeño, sintiendo temor ante la idea de irse con ese extraño sin ella.
Pero el desconocido jamás llegó a contestar, pues otro hombre, con rostro alterado y mirada frenética, entró en la habitación gritando:
-        ¡Son los de la Orden! ¡Están prendiendo fuego a la casa!
El que decía ser su padre, cogió a Alejandro en brazos de manera tan rápida, que éste no tuvo tiempo ni a reaccionar. El niño se dejó llevar, sin comprender nada de lo que estaba ocurriendo, hasta que los gritos de una voz conocida llamaron su atención.
-        ¡Suéltame! ¡No! ¡Mi hijo! ¡Por favor!
-        ¡Mamá!-gritó el niño tratando de liberarse- ¡Suélteme!
-        Es demasiado tarde para ella, los de la Orden la han cogido, nosotros debemos huir o nos quemaremos -explicó contundente su padre, agarrándolo con más fuerza.
-        ¡No me iré sin ella! ¡Suélteme!-ya no oía los gritos de su madre, y eso le asustó más que el fuego que se propagaba por toda la casa amenazando con devorarlos a todos- ¡Mamá!
Su padre se disponía a saltar por la ventana en ese mismo momento, pero Alejandro se agarró con todas sus fuerzas al marco de la misma consiguiendo que, por unos segundos, el hombre aflojara su presa; segundos que el niño aprovechó para liberarse.
Fue veloz hacia donde había oído los gritos, pero no pudo avanzar por el fuego. Sin embargo, logró ver a lo lejos a su madre forcejeando con un hombre, el cual no dudó en golpearla con fuerza. Alejandro trató de llegar a ella por otro camino, hasta que un cuadro ardiendo cayó al darse la vuelta y tuvo que lanzarse al suelo para esquivarlo.
El humo era asfixiante, el calor insoportable, el mismo suelo en el que estaba tirado parecía despedir llamas, todo a su alrededor era una sofocante masa de fuego que trataba de devorarlo sin piedad. Y allí, tosiendo y buscando con desesperación un hueco por el que colarse para cruzar el fuego, fue cuando vio el collar que su madre siempre llevaba puesto. Era un Ank egipcio precioso rodeado de jeroglíficos, que a él le encantaba;  no dudó en cogerlo y guardarlo en su bolsillo.
Justo entonces vio acercarse al hombre que había golpeado a su madre, llevaba un extintor en una mano y una espada en la otra. El extintor no parecía tener mucho efecto ante tantas llamas, pero lo que Alejandro se quedó mirando fijamente fue la espada, la cual estaba manchada de sangre; sintió un escalofrío helado.
Cuando tuvo al hombre lo suficientemente cerca, se dio cuenta de que ya lo había visto en otra ocasión; aunque lo que más le inquietó en ese momento, fue su repentino rostro de temor hacia algo que estaba detrás del propio niño. Al darse éste la vuelta, descubrió al hombre que afirmaba ser su padre, y la imagen que vio de él fue aterradora.
Poco después, se sumió en la oscuridad.

¿Os ha gustado? ¡No olvidéis dejar vuestras opiniones! 

4 comentarios:

Dolly Gerasol dijo...

GENIAL!!!! Ya quiero leerlo!!!!

Luna Marina Soler dijo...

Me alegra que te guste Dolly!! ^^
Gracias por comentar!

Acterateuim (Josema Beza) dijo...

Me gusta... quiero saber más de los orígenes de Alejandro...¡Que ganas de tener más de la Orden del Sol!

Luna Marina Soler dijo...

Gracias Josema, en el libro de Alejandro sabrás bastante de él y su mundo, descuida ^^